sábado, 7 de febrero de 2009

Huracanes, beignets, máscaras y vodoo



A diferencia de otras ciudades en Estados Unidos, Nueva Orleans tiene saturado el aire de cultura, contrastes y mezclas... negros con blancos, franceses con haitianos, calles con nombres en español, en frances (y en quien sabe que, pero suenan chistoso), comida francesa-gringa-cajun, la linda catedral de St Louis y a sus espaldas tiendas vodoos, casas de 1700's seguidas de otras de 1900´s, artistas y vagabundos, el carnaval y la historia de esclavitud, la prohibición de alcohol por muchos años y ahora permitido su libre consumo en un solo espacio, la ciudad que vió nacer a Louis Armstrong y a Truman Capote, donde se levantan la blusa en el carnaval, pero usan máscaras... y una de las mezclas más interesantes: los daiquiris y los huracanes, chupes de más de medio litro sabor entre naranja y frutas medio ácidas con mucho hielo, que uno adquiere "para llevar" en Bourbon Street:




Existe una zona a lo largo de esta pintoresca calle de aproximadamente 6 cuadras, que esta cerrada a la circulación vehicular, con el objetivo de poder caminar libremente con su bebida alcohólica en mano, sin que nadie, ni la policia joda. Aunque suene muy pequeña la distancia, creanme, en Bourbon las horas pasan, los sonidos del blues se van mezclando, los bares cambian de decoración, el grupo de personas con las que venía uno al principio va desapareciendo misteriosamente, pero también aparecen personas nuevas, el vaso que uno tiene en la mano ya no es de huracan, ahora es chela, ahora es jazz, ahora es blues...





Cuando logra uno levantarse al otro día después de esa nochesita, se asoma a la ventana y se da cuenta que hay una neblina impresionante, y decide ir al lugar donde Anne Rice y Faulkner se inspidaron para crear semejantes personajes como Lestat.








Aqui esta enterrada (o no?) Marie Laveau o la viuda de Paris, mulata que nació en 1794, se casó dos veces (sus maridos tuvieron una muerte sospechosa), tuvo 15 hijos, se dedicaba a cortar el cabello y es la reina del vodoo. Unos dicen que murió a los 64 años, que se encerró en su casa los últimos 6, otros dicen que murió a los 98, y por supuesto también se dice que nunca murió.




Mas allá de lo que escuchamos sobre el vodoo (magia negra cuyo objetivo es hacer daño mediante alfileres), en realidad, su aspecto central es la curación de las enfermedades y es además, una religión bien estructurada de más de 6000 años de antigüedad. Son monoteistas (dios Bondye), y creen también en diversos espírituos con fuerzas del universo llamados loas: el bien, el mal,del agua, de las enfermedades, de la reproducción, de la salud, amor, protección, entre otros, a los que hay que honrar en ceremonias religiosas que sí, sí incluyen cánticos, tambores y trances diversos donde los loa poseen a los presentes, hacen sacrificios de animales pues implica la liberación de la vida y rejuvenecen a los cansados Loas.

La palabra viene de Voudon "energía". El sacerdocio del vodoo incluye a hombres (Houngan) y mujeres (Mambo). Sus funciones son: - Curar - Llevar a cabo ceremonias para llamar o pacificar a los espíritus. Dirigir la iniciación de otros sacerdotes. - Adivinar el futuro e interpretar los sueños. - Crear pociones para variados fines (desde el amor a la muerte).

Uno puede adquirir su muñequito vodoo en las hermosas tiendas que estan en el french square, pero que desafortunadamente, no dejan tomar fotos. Por fuera, lucen así:




Ahora que también uno puede ir al "tour" de casas embrujadas y leyendas de los alrededores. La verdad, yo preferí ir al café Du Monde a comerme un beigne (panecito tipo empanada frita con azúcar glass) y un buen café, servido al estilo europeo, con vaso de agua siempre.

Preferí ir a visitar las tiendas con millones de collares para el Mardi Gras, donde entre más te encueras, más collares te dan, y sobre todo a ver las máscaras que me embelesan y me las quiero comprar todas y luego digo ¿y pa que chingados? si ni las voy a usar, y ni tengo donde ponerlas.



1 comentario:

Noctis dijo...

Orleans grande! que cabrón! yo tengo mil ganas de ir... a ver si pa las prótzimas vacaciones!