miércoles, 14 de abril de 2010

El momento no exacto...

Ví como venía un coche a toda velocidad y no freno. Lo único que recuerdo a continuación fueron ruidos de enfrenones, un gran golpe, el estallido de un vidrio y solo gritaba. Cuando logramos salir del coche yo y JM, traté de buscar el celular para llamar a unos amigos que se encontraban cerca. Escuché como algunas personas gritaron: se vaaaa! corran!. Sentía que me salía mucha sangre y no sabía de donde. Me quité la camisa y la enrollé en mi cabeza. Tratamos de ver al chofer, estaba inconciente y prensado. No se cuanto tiempo pasó pero cuando menos cuenta me dí, me estaban subiendo en una ambulancia, me pusieron un collarín y lo último que recuerdo fue que empecé a temblar incontrolablemente.

Afortunadamente no pasó a mayores, heridas del vidrio roto con mi cabeza, del chofer no supe nada más. Llegué a mi casa a las 8 am.

Esto fue lo que sucedió el sábado a mi primo, saliendo de mi lugar favorito en esta ciudad, ubicado en el centro. El y su acompañante responsablemente, se fueron en taxi y a las 2 am, pidieron taxi de sitio para regresar a sus respectivas casas. El punto es que yo debía estar ahí con ellos, me salvó una experiencia familiar llamada boda que no fue en la Ciudad y la llamada de mi papá pidiendome que fuera. Esta de la chingada, lo sé, pero la neta... hubiera preferido ir a la Perla.

4 comentarios:

P´PITO dijo...

oye pos que bueno que lo puedes platicar....y que no paso de un gran susto y una mala experiencia....

yo la ultima vez que tuve un accidente dije.... "si la sangre es cafe estoy herido"

jajajajajajajajajaj

saludos......

Janus dijo...

El destino te tiene preparadas otras cosas.

SusuBlog dijo...

O.o que mala onda pero que bueno que las cosas no pasaron a mayores y solo fue un accidente.. y menos mal que tu no estuviste ahí

Su.

Felipe Cervera dijo...

que viva el cosmos y sus berrinches. beso.